Free Web Hosting by Netfirms
Web Hosting by Netfirms | Free Domain Names by Netfirms


Edgard Bayley

Argentina 1919 - 1990


"trás el cielo hay siempre otro cielo, playas distintas
-porque-, nunca terminará, es infinita esta riqueza abandonada".


Otro cielo, otra vigilia, otro mar, riqueza recuperada o descubierta en un espacio insaciable, territorio al que acceden la reflexión y la sensualidad de uno de los poetas de mayor magnitud y resonancia en el ámbito de la poesía latinoamericana.
Edgard Bayley procuró siempre preservar, tanto en su obra teórica como en su quehacer poético, "el plano densamente humano, la proximidad, tanto geográfica como espiritual, donde se elabora y se concreta la poesía".
El poeta, ha dicho Bayley, "debe posibilitar que el sueño, los hombres, las cosas, su condición y su acaercer individual, se hagan presentes, con voz y autonomía, en el poema, integrándose allí en una estructura nueva".
Que haya nacido en 1919 y muerto en Buenos Aires en 1990 son sólo como el título de uno de sus libros un estado de alerta y un estado de inocencia.
Algunas de sus obras: En común, 1949, La vigilia y el viaje, 1961, Realidad interna y función de la poesía (ensayo), 1966, El día, 1968, Obra poética, 1966, Vida y memoria del Dr. Py y otras historias (prosa), 1983, Alguien llama, 1983, Estado de alerta y estado de inocencia (ensayo), 1989.

 

Selección Poética

EL CIELO SE ABRE
LIGERA LIVIANA LIBRE
TU MAR O TU MAÑANA O LA ESPERANZA
DE UNA TIERRA A OTRA
POETA EN LA CIUDAD
ENTRE UN HOMBRE Y UNA MUJER
NADIE
NOS CONOCEMOS
ALGUIEN SERÁ
ES DISTINTO
NO PUEDO DECIRLO DE OTRO MODO
ALBERGUE RÍO CLARIDAD LA MANO
OTRA VOZ HABRÁ NACIDO
EL MOMENTO MISMO
CUANDO ELLA
DATE PRISA
ES INFINITA ESTA TRISTEZA ABANDONADA
ELLA SE PROLONGA
MI AMADA ESTANQUE AZUL HUERTO CABELLOS
LA MANO
LA CLARIDAD

 

 

EL CIELO SE ABRE

el cielo se abre para contener la cabeza y las manos
del hombre que sueña
él está muy cerca de los árboles
está muy cerca del silencio y de los días que hablan
constantemente

a veces del aire llegan unas luces violentas
son ríos que obligan a saludar de lejos y a cerrar
los postigos hasta que la noche pase

es demasiado tarde pero la edad ofrece siempre
espacios nuevos que puedes recorrer en
todas direcciones
espacios palpables y acompasados como los relojes
de pared
espacios que tú solías hundir en la fuente hasta el
fondo hasta el lecho donde el agua esconde
sus profecías su memoria de jornadas puras
espacios abiertos a la claridad del deseo

aquí las horas adquieren nuevas costumbres
en el interior de las horas el amor sonríe y arroja al
viento tus secretos
son episodios desconocidos que la boca de un
adolescente narra susurrando

cuando abro los brazos es que he llegado a una nueva
provincia del día situada junto al canto del gallo
y el ramaje de los árboles
el día con millones de ríos deja fluir sus manos hacia
todos los rincones del universo
en cualquier lugar puede encenderse la palabra que nos
permita ver entrar el corazón de la madera
en el mar de tu mano
extensión del instante bella confabulada
una voz todavía para que el aire deje libre los fuegos
del alba y otra vez para siempre sin nombre
la espera y el sueño se confundan

no diré tu nombre no me importa quedarme vacío
nuevamente después de haberte visto
deja al sueño subir y que él hable solamente

un país un país adonde llegan las luces del vaso y la
ventana y todo recomienza en el corazón y
en las manos


 

LIGERA LIVIANA LIBRE

ligera liviana libre
tu amor tenía la risa
de las semanas de olvido
tenías libertad y hablabas
con el gesto de la libertad

subías en las mañanas de lluvia
los altos torreones ajados
por el viento y los deseos
subías reteniendo entre tus manos
los picos de los pájaros sollozantes

ayer
hoy
tu rostro regresa igual
ligera liviana libre
no haberte tomado nunca
no ser como tú misma

 


TU MAR O TU MAÑANA O LA ESPERANZA

cualquiera fuese el apuro y el llano
la tregua del alba o mi fortuna
o tu ausencia o el viento en que dormitas
o tu mano o el labio inatendido
o las orillas y el aire de tus sienes

cualquiera fuese mi estrella o mi memoria
yo quedo en tus dos arcos
equivocando el vuelo
sin saber ya más y preguntando
con sólo mi amor de pocas voces

dí tú mi nombre y el día de mi casa
alcánzame la furia de tu sueño
tu mar o tu mañana o la esperanza

 

 

 

 

DE UNA TIERRA A OTRA

Al lado de las calles
de la noche
que abre tus manos y la tierra
al lado de los rayos
de los brazos vacíos de la lluvia
al lado del sílex
de las manos
de la lluvia
al lado del cielo de cada pozo
del hambre
hay puentes posibles
tatuajes
puentes posibles entre mis labios
y el año abierto de tus ojos

sobre las líneas vivientes
sobre el horizonte y las alturas germinantes
hay puentes violentos posibles
que la tierra hace suyos
como ecos
como la cifra y la casa del hombre
de un punto a otro
de mi voz a la tuya

 

 

POETA EN LA CIUDAD

en difícil amor y opuesta preferencia
en gesto y voz y calle sin cordura
y un adiós solamente
y un tango sin camino
hay un día que es tuyo al principio del mundo

yo nombro contigo la vigilia y el viaje
y el muelle reinventado y el cielo sin las horas
y el largo error y la hierba del río

contigo nombro el día y la cuerda del aire
y un reflejo cualquiera y el favor de la sal

poeta en la presencia y el árbol sumergido
sueño secreto
alas de locura
ojos olvidados
mar sin culpa abierto
al celo del estío

veo tu mar y tus palabras
que giran en el frío o la lluvia del muro
tu tiempo de canales y deslices
cristal de noches entornadas
ternura y furia de tus años en pie

 

 

ENTRE UN HOMBRE Y UNA MUJER

entre un hombre y una mujer
la vida crece
y crecen lunas
los techos
la intemperie
mientras se entrecruzan palabras halcones arañas
zigzagueos de la sombra y la espera

entre un hombre y una mujer
la pasión crece
el fulgor de una lucidez relampagueante
que traza en lo oscuro sus presagios
y cada uno teme al otro
y cada uno no confía entrega una almendra al otro
y cada uno espera y dice: dios mío amor mío
y cada uno quisiera un reino azul para el otro
en cualquier parte del cielo o de la tierra
una magnolia
la arcilla
uno balcones que dan a un bosque espeso
mientras oscurece pero el otro no sabe nada y calla

esto suele pasar entre un hombre y una mujer
que se aman
y que apenas se conocen
hasta que las caricias estallan
y se dicen todo sin decírselo
con las manos sus cuerpos
con la respiración entrecortada
la misma tierra toda

 

NADIE

Cómo ésa NADIE será
con la que tienes que verte?

Alguna desesperada
desprolija
mal vestida
que come y duerme muy poco
se acuesta de madrugada
y apenas pide
insinuando
que la escuchen
nada más?

Será NADIE esa mujer
que viste de terciopelo
y lentejuelas a veces
que te sonríe y te guiña
y al mismo tiempo te dice
al oído y por lo bajo
un jamás y un para siempre
y un si y un no decididos
en tanto que se resiste
y se entrega y se desdice
y después desaparece
a pleno sol
muy valiente
entre la furia
entre los velos
la locura
desazón
entre la tierra y el fuego
entre la piedra y el mar?

O ésa
la cierta
segura
igual en todo a sí misma
la que te busca y olvida
y de tu albur nada sabe
que poco a poco te inventa
en tanto que por fragmentos
ella misma va naciendo
del caracol
marmita?

O aquella de más allá
que entre tus sueños te aguarda
para vagar confundidos
toda la sombra y el alba
toda la vida y la muerte?

Con nadie tienes que verte
con nadie nadie nadie

Cómo esa Nadie será
con la que tienes que verte?

NOS CONOCEMOS

tardo en convencerme que existes
que estás ahí
mientras el fuego arde
y el puente y la orilla acercan sus extremos
y el agua cotinúa
amanece
dice sí

me convenzo del fuego
me convenzo del agua
del vapor
del crisantemo
de la alondra
del suelo que abandono
me convenzo del aire
del caracol
de la noche
me convenzo del sí
de la esperanza y el mar

me convenzo que existo
porque existes
estás resides viajas

tardo en convencerme
pero llego al equinoccio
al sol de tus abrazos
y el colibrí se extiende
nos conocemos
a pleno día
a cada instante

 

 

ALGUIEN SERÁ

es muy deficil decirlo
no es asunto de una playa desierta
o del presente o del pasado
es cosa del viento
de la voz que pasa y viene
y del rocío y del acuerdo
y la pregunta
alguien es
alguien será

 

 

 


 

 

ES DISTINTO

es igual
queda igual
viene a ser lo mismo
todo corre el mismo cauce
y esto de hoy es igual
lo repetimos
vano esfuerzo ser de nuevo

apuesto contra todo
esto que soy
apuesto el nacimiento
que amo tanto
la libertad posible
más ganas de vivir
el mundo que vendrá
las sombras
los que habrán de llegar
de a poco
apuesto
creo
vivo

 

NO PUEDO DECIRLO DE OTRO MODO

vendrá un día un día vendrá un día
habrá un día
una mañana
y tendremos lo que fuimos somos
hubo un día
una marsopa
un escabel un pámpano en el aire
no puedo decirlo de otro modo

cuando me pongo a conversar sobre estas cosas
mi intención es ser muy claro y muy resuelto
no puedo decirlo de otro modo
vendrá un día un día vendrá un día
una mañana
y todo será muy claro y muy despierto

 

 

 

ALBERGUE RÍO CLARIDAD LA MANO

no sé
ya no sé más
si alguna vez me llamé
juan o pedro o nazareno
no sé más
si te quise alguna vez
o me quisiste
no sé más
si hubo noches días
una alegría
al despertar entre tus brazos
no sé más si fui cereal acuario llama
albergue río claridad la mano
vara túnel grito mudez
una mañana rapto eslabón sollozo
no sé más
si te llame o me has llamado
si estuve alguna vez donde se creía
y si viajé y te busqué o me buscaste
que los que más de amor se abrasaron
a su menor centella no llegaron
este árbol razón toque de queda
vaivén sueño rigor camino luz
y cerrazón y amago
y certidumbre y duda
llevan al sol la tierra visitada

OTRA VOZ HABRÁ NACIDO

no te vale
no
te dices al descender en la yerta tiniebla
ni el amor
ni los anillos de tiempo y sombra
de nada vale tu palabra
añejada en larguísimas esperas
de nada tu rayo solo y tu camino propio

me arrojaré sin rostro
sin puerta
sin llamado
otros hombres vendrán en mi ausencia
otras mujeres
otro amor
otra mañana

pero en la marcha de todos
en la mirada de tu hermano
en la oquedad de tanto yo perdido
estará sin nombre la poesía
que en parpadeante noche quisiste retener

y al desasirte
al cuestionar el mundo
al apagar tu voz
otra voz habrá nacido
en forma innumerable
en otra senda
tu día resurrecto
tu pregunta al borde de las horas
a la fuente darán nuevos sentido

y amigos de hoy del porvenir
sembrarán más allá del silencio y el olvido
en la distante tierra y el viento de las calles
la libertad y el amor

el sueño el deseo y la promesa
habrás salvado

EL MOMENTO MISMO

es el momento mismo en que te amo
y llego a ti penetro
en tu valle en tus dos manos

es el momento mismo en que el amor
brota un río verde en cada uno
y nos vuelve a otro sueño
en otros corredores

un cielo nuevo nos abre su puerta lateral
un pájaro un pulpo negro y blanco
una arcilla un rayo un niño nos recibe
y el aire cambia y la tierra grita
en nuestras bocas

cielo serpiente día tuyo y mío
noche entreabierta
asombro de tenerte
viajero en tu verano lento

vamos lejos no volvemos
no hay memoria ni días castigados
es el momento mismo

¿cómo oponer un yo desventurado
tan solo tan pequeño tan hambriento
a esta incesante clara abierta incandescencia?

 

 

 

CUANDO ELLA

cuando ella abre los ojoslas horas despiertan
respiran como matas de hierba al amanecer
como pájaros en la mañana del día siguiente
cuando ella extiende sus brazos la máscara cesa
el olvido cesa las orugas reinician su marcha
cuando ella vuelve a nadar en el agua dormida
la tierra entrega sus llaves sus momentos propicios
su amapola su maíz
una lluvia de azufre una bandera en llamas
cuando ella mira a lo lejos
se disuelven las sombras y el nacimiento llega

 

 

 

 

 

DATE PRISA

que esta lluvia viene de hace mil lluvias
y cae triste quebranto en mi costado
cae vana puñalada en tus dos nombres
húmeda pared infancia abierta
dios que me crecía poco a poco
no te olvides entonces del encargue
traenos algo un saxofón una memoria
una forma de esperar a mis hermanos
una luz un rumbo un llanto cierto
un silencio una pestaña un leve día
un espejo maduro la libreta
date prisa no vayas a olvidarte
habla - tú que puedes - por nosotros
ven a ayudarnos a cambiarlo todo
hasta las ganas de morir las noches
y transforma el horror en mediodía

 

 

ES INFINITA ESTA TRISTEZA ABANDONADA

esta mano no es la mano ni la piel de tu alegría
al fondo de las calles encuentras siempre otro cielo
tras el cielo hay siempre otra hierba playas distintas
nunca terminará es infinita esta riqueza abandonada
nunca supongas que la espuma del alba se ha extinguido
después del rostro hay otro rostro
tras la marcha de tu amante hay otra marcha
tras el canto un nuevo goce se prolonga
y las madrugadas esconden abecedarios inauditos islas remotas
siempre será así
algunas veces tu sueño cree haberlo dicho todo
pero otro sueño se levanta y no es el mismo
entonces tú vuelves a las manos al corazón de todos de cualquiera
no eres el mismo no son los mismos
otros saben la palabra tú la ignoras
otros saben olvidar los hechos innecesarios
y levantan su pulgar han olvidado
tú has de volver no importa tu fracaso
nunca terminará es infinita esta riqueza abandonada
y cada gesto cada forma de amor o de reproche
entre las últimas risas el dolor y los comienzos
encontrará el agrio viento y las estrellas vencidas
una máscara de abedul presagia la visión
has querido ver
en el fondo del día lo has conseguido algunas veces
el río llega a los dioses
sube murmullos lejanos a la claridad del sol
amenazas
resplandor en frío

no esperas nada
sino la ruta del sol y de la pena
nunca terminará es infinita esta riqueza abandonada

 

ELLA SE PROLONGA

ella se prolonga en sus ojos y manos tendidos
hacia los trenes que pasan muy cerca
en el silencio batido incesantemente
por un sueño frío
por una fría locura sin amparo

tú que sabes contar
y estás de pie
y en tu alma recompones el amanecer
y simulas el recuerdo
la unitaria claridad de los días sobrevenidos
sientes la presencia
de una memoria rota
de una sonrisa a la deriva
de unas manos
de un vuelo
de un breve valle que ardió en el ocaso

¿cómo decir que ya no está el fuego
y las paredes caen y pasa el viento entre las sombras?

tú puedes ser nombrado y miras simplemente
como un viajero más
hacia los altos
pero allí quedó
-es vano el ocultarlo-
la sangre que trepaba al sol en el verano

allí quedaron sus ojos deslumbrados
y un alba común
anochecida

 

MI AMADA ESTANQUE AZUL HUERTO CABELLOS

fulgurante viva fluvial origen buscada reencontrada
como un islote un puente una manzana un tatuaje
en la noche hendida en la marmita en la estrella marina
en la mano párpado llamado reflejo de mi amada
en forma de estanque azul
de miel
de estornino
de gota de agua
de cabellos
regresamos una y otra vez al centro del fuego
el dolor
del huerto
la distancia la desgarrada higuera
y eternamente otra y eternamente igual
en la corriente en el llanto
salitre otoño alba rota soledad escondido silencio brisa furia
años sombra desventurado niño simiente
paredes de olvido lluvia y grito y casa
roja estancia andenes
te doblegas te curvas en tu fiebre antigua en tu costado
los dos solos devorando toda noche toda celda
súbito amanecer canal del sueño
lengua que disuelvo en mi silencio en mis dos puertos
tibio cuerpo llegada partida del mar polo irremediable
y humedecido y nadando entre cataclismos y lámparas y brazos
sin memoria sin nombre
abiertos al dios que nos recrea
en cada espasmo de labios azules de piedras azules
en la nuca en la espuma en el purísimo rescoldo
desciendo al día primero a la primera mañana al aviso inicial
por tus ojos por tu boca por tu sexo penetro me despido
pierdo altura razón vidamuerte te tomo me disuelvo
y otra vez te amo nazco soy el día que cerca tus hojas
un río una voz

LA MANO


Algo va a surgir de esa mano
no retengas ni su amor ni su odio
deja que hable esa mano
que escriba torpemente en la noche
deja que recuerde
que se pierda entre las sábanas
entre las hojas y las calles
que se pierda balbuceando
y que destruya los puentes del saludo
deja que diga no
y que la odien y la expulsen
deja que no escriba
que se mate poco a poco
que ennegrezca con el agua tibia del vicio
que se calle o hable sin sentido

deja a esa mano estar
mano inservible
desahuciada
odiosa
mano para el martirio de los otros
para robar
para implorar clemencia a los cobardes
mano infidente
mano sin piedad
ni gracia
ni alegría
mano de verdugo
de holgazán
innoble
blanda
mano de firmar sentencias
mano de condenar
mano escondida
aleve
mano de traicionar
de mentir
de estar borracho

¿Pero esta mano indigna sucia
no buscará en la noche algún saludo
alguna señal de Dios o de la calle?

Porque esta mano viene de lejos
desde antiguo
mano de hombre
de rufián
menesterosa
mano de equivocar
de estar callado
mano imposible de cortar
mano regenerada
mano infinita renacida
mano infame
pero mano de esperar
mano de imaginar
mano de acompañar la noche
mano para volver

Algo va a surgir de esa mano
no las condenes
deja que abra sus dedos
que suelte su envoltorio
su dinero
la terrible noticia
el telegrama de felicitación

Ha de llegar la señal
poco a poco
algún saludo
y la mano hablará por fin

 

LA CLARIDAD

Me ha tentado siempre la claridad
Y la claridad se me ha negado a veces
Como un pájaro que vuela en sueños
Y cae y sigue cayendo sin volar como peso muerto

Me ha tentado siempre la claridad
Especialmente la claridad de las hojas del saúco
También la claridad del guijarro
Y de las ramas del abeto
Y la rápida y voraz claridad de una salamandra

He querido tener claridad para mirar
Los terrones del campo recién removido
Y para mirar también el mismo arado
Y el agua que se desliza límpida por la acequia

Claridad he querido para recorrer tantos sueños
Y glorias y poderes y dispersas situaciones y gentes
Y para estar en el aire sin ausentarme del fuego

Me ha tentado siempre la claridad
De estar totalmente en cada flor
En cada herida o condena o semilla
He querido tener claridad para vivir

Y cuando al fin pude definir la claridad que yo buscaba
Advertí cuánto sueño y pulmón y roja tierra
Y confusión y olvido hacen falta para comprender claramente
Y estar aquí con total lucidez sentado a la vera del camino
Avivando el fuego bajo el cielo y el polvo de las horas
Y como me ha tentado siempre la claridad
Aquella vez cuando bajo un abierto y extendido sol
Comenzaron a encresparse las aguas de la bahía
Hasta adquirir un tinte violáceo
Y un gran pájaro surgió de repente de entre las nubes
Batiendo sus alas y revoloteando suavemente a su alrededor
Decidí que era el momento de arrojar estas palabras al mar
Porque la claridad que tanto he buscado
Sólo está en algunos silencios
En algunos espacios en blanco
Antes y después de unas pocas y triviales palabras


 

Regresar a Inmortales